andanzas y malandanzas

cuentos casi eroticos, mini historias, poesia, estupideces, locuras, cosas que me pasan, algo de mis amigos, etc…

25.9.12

para ti adelina

tu
mi espacio vital
el lado humano de mi vida
multiples sensaciones envasadas
en cada uno de tus besos
tu
mi amor exacto
especifico
mio

tu
mi hogar
mi refugio
la piel que amo

tu
el lugar donde nacen mi inspiracion
la que me arrulla
la que me da cariño
que me enbalsama con sus te amos

gracias amor por llegar

criado por hjalmar hernandez    3:39 pm — Categoría: Sin categoría — Tags: , , , ,

9.7.12

6 y contando

  me encanta cuando compartimos el tiempo juntos. NOs dejamos llevar por el tiempo, y nos juntamos alma  con alma y nuestra conversación fluye y los temas se vuelven variados, y se van sucediendo sin fronteras.
me encanta cuando nos juntamos, porque no importa la bidimensionalidad de nuestra vida si no lo eterno de todo lo que compartimos.

 

poseeme, encarame, abrazame en mis pensamientos.
poseeme, abrazame, encarame, gozame en tus pensamientos.

seamos uno solo eternamente.

Las líneas se suceden una tras otra en la sub especie de carta que estaba escribiendo.  El amor fluía a mares en cada movimiento de los dedos al digitar en el procesador de textos.
Las expresiones del enamorado apenas se perciben pero escribía con el el alma en cada tic tac del teclado.
Cumplian 6 meses de ser pareja y en ese tiempo habían crecido como pareja y como humanos. Su madurez se reflejaba en la forma de llevar la relación.
No era perversión, ni conveniencias, ni ilusiones como a cada uno les había tocado vivir en sus respectivas relaciones pasadas. El típico ex problema, las anormales condiciones en que se tomaron decisiones, en fin todo un bagaje de experiencias que ahora habían ayudado a tomar decisiones certeras y que los habían encaminado a producir una relación fuerte y libre de ambigüedades.

y este post no es el epílogo de un amor, es el prefacio apenas de muchas cosas que faltan por vivir.

criado por hjalmar hernandez    8:30 pm — Categoría: Sin categoría — Tags: , , ,

21.5.12

EN EL COMIENZO

Los motivos sobran cuando se trata de verse. Pero no siempre fue asi. Quiza ahora en la distancia los primeros días parecen lejanos y llenos de dudas. Pero la relacion de Nancy y Hagai comenzó en algun punto en que no hay una frontera definida. En un primer momento era una relación de jugueteos y encriptada con deseo pero no enfocada en funcion de una relacion seria.
Comenzó como una amistad frugal, pero con sentimientos encontrados. Los dos no definieron quizá concretamente el objetivo y por ende se desplazaron como líneas paralelas a lo largo de su vida.


La vida misma, el karma si se quiere, convirtió a las paralelas en un teorema revisado, se unieron en el momento más indicado.
Concretamente la relación comenzó como una formalidad, sin ningun afan, sin ningún objetivo. Quizá fueron presa de las circunstancias, pero poco a poco se fueron acercando, primero con un halo de amistad pero pensando en función de una pareja; después se fueron amalgamando situaciones que los separaron momentáneamente. Ella con su pareja y el con la de el.
Pero el sentimiento mutuo había surgido y ya no habia marcha atras, inevitablemente se buscaron aunque con matices de desesperanza, querian realizar la conjunción de los dos mundos y probar que se puede crear un mundo totalmente nuevo y puro a partir de los sentimientos mostrados sinceramente.


Ya cuando el verano estaba en su climax, y las navidades calaban en el alma melancólica de ambos; resurge de nuevo el intento, las ganas, de estar juntos, de querer formar una pareja…quizás la distancia fue el crisol que ayudó a amalgamar la aleación de los metales (los sentimientos de ambos) para crear el nuevo universo. El universo juntos.
La forma en que comenzó todo de nuevo no fue extraña, o si quizá un poco. Cada verso, cada canción, cada abrazo, cada sentimiento, besos, los fue sumergiendo poco a poco en el océano profundo del amor. Las miradas, si ambos nadaban en el iris del otro, enamorándose y dejando a un lado las restricciones de la sociedad y las miradas perversas de los envidiosos.

Ahora, los motivos sobran cuando se trata de verse. Pero no siempre fue asi. Y ambos no olvidaran las raíces de su relación, para así valorar a cada segundo lo que han construido juntos.

criado por hjalmar hernandez    11:21 pm — Categoría: Sin categoría — Tags: ,

21.3.12

y te veo de nuevo, despues de tanto tiempo

 Camine por el boulevard El Carmen en Santa Tecla. Era sábado por la tarde y era aproximadamente la hora de comenzar con la feria comercial que se celebra aquí cada fin de semana.

En un primer momento fui a la venta de jabones ecológicos y fragantes, comencé  así mi paseo y me deje llevar por mis impulsos y por mi dinero ganado el día anterior. De repente la vi, ahí sentada degustando un whisky, sola y ensimismada en sus pensamientos. No quise acercarme de una sola vez y la observe detenidamente. Esta sentada con su  pantalón de mezclilla  y su blusa verde sin mangas, lentes oscuros a la moda y su cartera deportiva colgada. Si la misma que había dejado de ver hacia años cuando vivía en Metapan. 
Fue una relación excelentísima de esas que tienen todos los ingredientes de una relación de pareja (amor, cariños, paseos, comer pupusas, cocinar juntos, sexo salvaje, confianza, etc) pero las trabas puestas por la familia de ella fueron el detonante para que la idea de formalizar la relación se fueran por la borda.
Encendí mi Dunhill switch ® active la capsula de menta y aspire profundamente dejando que el sabor mentolado se impregnara hasta en mis cornetes. Me senté en una mesa diagonal a la de ella dejándome fuera de su campo de visión.
La idea de dejarnos fue de ella porque me dijo sentirse agobiada por la carga familiar, fue una tarde de marzo cuando decidió lo que mejor considero para ese momento histórico. ¿Lloramos? Pues no lo demostramos mientras estuvimos juntos.  Quizá gritamos nuestro dolor en nuestras respectivas camas o en el café de la calle principal de nuestra ciudad.
Quizá nos falto más coraje para pelear por la relación. Quizá nos falto sentido común para no haber abandonado el proyecto de vida y dejarlo a medias.
Ahora la veo en la misma calle que yo transito a diario. Ella una turista y yo el parroquiano. Suspiro e inhalo el humo de mi rico cigarrillo.
Hay decisiones en la vida que uno debe tomar en firme en su momento para no estar con esa pregunta horrible ¿Qué hubiera pasado si…?
 
Me levanto y me encamino a ella, sé que no volveremos pero igual quiero saber de ella y compartir otra vez esos momentos bonitos que vivimos.  Esta vez no volveré a sentir la duda de si hubiera hecho esto o lo otro. 
Mis pasos van firmes hacia ella.
Mi destino lo hago yo en el camino.
criado por hjalmar hernandez    10:16 pm — Categoría: Sin categoría — Tags: , , ,

13.3.12

DIARIO DE UNA PAREJA SOLITARIA

Y me descubrí de nuevo pensando en ti. Si justo hoy cuando el viento frio hace mella en mi cuerpo, congelándome hasta los huesos con sus tuétanos. De la emoción al desencanto total, nos descubrimos de repente en un mutis, sin nada que decir.

¿Qué nos paso? Un lapsus brutus. Un desencuentro entre nuestro cuerpo con nuestra psique. La relación creció sin más reparos, y quizá por eso olvidamos que la felicidad esta en las cosas simples. Nos ufanamos de nuestras maniobras para mantener lo nuestro, cuando no eran mas que simples formas de perpetuar nuestros egoísmos y falsedades.

¿Dónde estabas cuando me sentía solo?

¿Dónde estabas cuando comíamos el almuerzo separados?

¿Dónde estabas cuando emergían en mi las ganas de ser poseído y de poseer sexualmente?

 

No hay forma de volver atrás. Errores tenemos muchos. Y solo un par de dichas (mias quizá mas no tuyas): nuestros hijos.

 

criado por hjalmar hernandez    12:08 am — Categoría: Sin categoría — Tags: , ,

10.9.11

Una madre asediada

 Elena era su nombre y desde hacía  un mes vivía en una zozobra emocional, junto a sus dos hijos, Gaby y Alfonso.  Su marido la había abandonado hacia dos años dejándola con los niños a cargo, mientras él se perdió en algún lugar de Los Ángeles, California.

La vida había sido dura para ella, y más cuando se fue a vivir a una colonia donde quienes mandaban eran los miembros de una mara.

Desde que había sido testigo de un asesinato a unas cuadras de su casa ya no vivía en paz, los marosos la habían identificado y  aunque ella no había dicho nada a la policía ni comentado con sus vecinos o compañeros de trabajo se sentía vigilada y perseguida. A veces se sentaba en la silla de la Iglesia Príncipe de Paz y oraba mientras se decía a si misma que simplemente era paranoia.
 
También estaban sus penurias económicas, el sueldo que ganaba en la maquila apenas y le alcanzaba para la manutención de sus hijos y mantenerlos en la escuela.  Habían noches que Alfonso se acercaba a ella en plena angustia sobre el qué comer y le decía: “mami, venga oremos para que se nos quite el hambre”. Con un nudo en la garganta ella se iba con ellos a orar, mas no oraba, lloraba en silencio.
 
Era un día domingo por la noche, Elena y sus hijos salieron de la iglesia, se despidieron de los hermanos en Cristo y enfilaron sus pasos hacia su casita. Hicieron el camino a casa como siempre, entre risas y comentarios sobre la prédica, un ejercicio básico para olvidar las penurias y el hambre. Esa noche se fueron abrazados formando un pequeño muro de madre e hijos, y cantando las alabanzas que le habían enseñado a Gaby en la escuela dominical.
Abrieron el falso del lote para entrar a su casa, cuando prácticamente fueron casi empujados por unos hombres.
 
- No griten – dijo uno de ellos
- Un grito mierdero y se mueren aquí mismo. – aulló otro.
 
La llevaron a ella casi a rastras al último de los cuartos de su casa, de esas casas que son una hilera de cuartos, la empujaron sobre la cama que había ahí.
Ella mientras la llevaban a rastras lloraba, gimoteaba, gritaba… una vez tirada ahí en la cama se sentó de repente con una cara relajada, como sabedora que era lo último y dijo:
- Dejen ir a mis hijos….  -
- Vos no nos vas a denunciar puta – dijo su verdugo
 
Elena le tembló la voz cuando les dijo:
- Dios les bendiga, solo les pidos piedad para mis hjos -
 
Las balas cruzaron su cuerpo… que cayó suavemente sobre la cama.
 
Más tarde el niño llego con Gaby en brazos donde una hermana en Cristo… 
 
- Mataron a mi mamá – alcanzo a decir cuando cayo hincado, puso su hermana en el suelo y lloró.
 
criado por hjalmar hernandez    8:58 pm — Categoría: Sin categoría — Tags: , , , ,

4.8.11

UNA MADRE DE GUERRA.

 

Caminaban presurosos por la avenida principal de la ciudad. La tarde era calurosa y con un ambiente húmedo. Los pocos viandantes que se encontraban caminaban con la misma prisa de ellos, reinaba una tensa calma. La misma que hay previo a un acontecimiento brutal.
Comenzó la balacera, Andrea y su hijo corrieron unos metros con las manos levantadas. No se miraba por ningún lado quienes disparaban. Las balas silbaban cerca de ellos. Una señora que corría en sentido contrario a ellos recibió dos impactos de bala… como en una carrera lenta abrió sus brazos, dobló sus rodillas y cayó de hinojos yéndose de lado poco a poco.
- Apúrate – dijo ella.
 
No hacía falta que lo dijera, su hijo corría a la par de ella con todas las fuerzas que daban sus piernitas.
 
También sentía el miedo de su madre.
 
Se estaban acercando a su casa, quizá unos metros cuando claramente se vio una columna de hombres armados… la balacera de repente arreció y muy cerca de Andrea y su vástago. Ella lo empujó hacia el quicio de una puerta y ella se puso de escudo de él.
El niño sentía el calor y la fuerza con que los brazos de ella lo apretaban y protegían. Solo escuchaba balas silbar e incrustarse muy cerca de ellos, demasiado cerca.
De repente todo se silenció.
Un tropel de hombres armados pasó cerca de ellos gritando. Las botas y el crujir del armamento daban un sonido aterrador, y desde su posición no podía saber si era un bando “amigo” o uno “enemigo” (aunque en una guerra civil no hay amigos o enemigos, solo matarifes)
 
Esperó.
 
Esperó.
 
Y siguió esperando.
 
Rato después comenzó a empujar a su madre, que ya no lo apretaba como antes.
 
¿Mami? ¿Mami? ¿Qué pasa mami?
 
La sacudía fuertemente pero ella ya no contestó.
criado por hjalmar hernandez    3:19 pm — Categoría: Sin categoría — Tags: , ,

2.8.11

Una madre urbana

La encontré en el urbano, como siempre desde hacía unos dos años aproximadamente. Pero ese día su saludo no fue tan efusivo como siempre. Fue un simple y llano HOLA.
 
- ¿Qué te pasa hoy corazón? – pregunté
- Mi niño, esta tri enfermo, mal, grave (suspiro) o no se cómo explicarlo.
- ¿Qué paso? – pregunte alarmado.
- Esta re mal del asma y no tengo dinero para comprarle la medicina, le dije a mi mama que lo llevara a la clínica a ver que le dicen y le dan. –
 
Ella había cuidado al “gordito” como le decíamos al niño, ya que el padre se había ido a Estados Unidos al darse cuenta de la nueva boca que alimentar, aunque yo tenía la duda de que si se había ido huyendo de la responsabilidad o porque de verdad no había posibilidad de trabajo para el aquí. Mi prueba era que una vez deportado no hacía nada para ayudar a su hijo.
 
En fin, ella siguió relatando su semana negra, su madre también había necesitado de medicinas y las habían comprado. Pero Armandito, había tenido un ataque de asma tan brutal que lo había hecho colapsar, así como acabándose la estabilidad emocional y económica de la familia.
El ex marido todavía seguía acosándola con llamadas, visitas non-gratas a la casa de ella o al trabajo. Poco hacían las autoridades como si se tratase de algo normal. ¿Qué es lo anormal?
 
Lo que admiraba más de ella es su empuje, su alegría, su forma de decir NUNCA TE RINDAS. Sin embargo ese día la vi un tanto cabizbaja y me dije que no iba  dar el ancho en el trabajo, yo soy su compañero solo que ella es cajera y yo “cocinero” por decirlo de algún modo.
 
La declare mi héroe una hora más tarde cuando abrimos el restaurante y se acercó el primer comensal, le dedicó una gran sonrisa y le dijo muy amablemente: “Buenos días, bienvenido, ¿Qué le vamos a servir?
 
Solo una madre, me dije, puede cumplir así con su trabajo y soportar la presión de los problemas familiares.
criado por hjalmar hernandez    3:02 pm — Categoría: Sin categoría — Tags: , ,

16.7.11

UNA MADRE DE LUCHA

 

Mi hermana la había llevado a la clínica comunal un día antes, pero la fiebre no bajó, su llanto era una constante en la casa. A regañadientes conseguí un permiso hoy para llevarla al seguro social. El via crucis lo comenzamos esperando el bus, fue una espera de media hora, al final el bus paso e iba repleto. La bondad apareció unos 10 minutos de viaje después cuando un joven se levanto y me ofreció el asiento, lo cual acepté agradecida (al joven y al cielo agradecí), era un asiento de esos sobre la llanta, pero igual aliviaba el peso de mi angelita.
 
Llegue a la clínica del seguro e hice los papeleos (el certificado y el carnet de asegurada) me regañó la enfermera porque al parecer lo de mi hija no era una emergencia, pero igual la pasó (lo que realmente contaba). El médico que la atendió apenas rozó con sus manos su carita, me hizo la consabida pregunta “¿Desde cuándo esta así?”, le conté que ya con este eran dos días y otros detalles. Resopló y se fue a su escritorio, garabateó un par de recetas y me despachó.
 
La cola de farmacia aunque menor, siempre hizo mella en mis cansados brazos. Exhausta, caminé fuera del Seguro Social y me senté en la acera. Leí los nombres de las medicinas y las indicaciones,  una de ellas decía que había que tomarla cada 8 horas. Iban a ser las dos de la tarde así que decidí darle la primera dosis. Llamé a un vendedor de agua y le pedí una bolsa, acuné a mi angelita y le di por trocitos la pastilla con pequeños sorbos de agua… ahora, me dije, camino a casa.
 
A las 10 de la noche seguí sentada a la par de la cama de la niña, con fiebre y vómitos. Todo había fallado, me paré y comencé a caminar en círculos por el cuarto, sin pensar, porque hacerlo estaba bloqueado por la desesperación. Ella ya no lloraba, pero no sabía ya si eso era buen augurio, la fiebre no cedía… me senté a su lado, puse mi mano en su cabecita y lloré… ¿Qué hago amor? Le pregunté a ella misma, mientras las lágrimas caían a raudales sobre mis mejillas… te curarás, le dije…. Te lo prometo…
Y salí de nuevo de casa en busca de una farmacia…
criado por hjalmar hernandez    7:51 pm — Categoría: Sin categoría — Tags: , ,

21.5.10

UN CUENTO URBANO

Se despertó al alba y comenzó a despabilarse. Soñoliento se sentó tieso como un mástil. Bostezo y el halo de su boca no fue grato ni para sus fosas nasales.

El despertar encima de un cartón de un televisor de 20 pulgadas, no es una manera agradable de despertar. Su espalda resintió la noche al suelo. Se estiro. Y su estomago le recordó que su última comida había sido hacer unas 24 horas.

Luis se levantó y salió del cuarto del hospedaje que había logrado pagar esa noche. Con su alforja al hombro se dirigió a la pila donde se baño a “guacalazo limpio”. La hora del baño y de lavar la ropa del día anterior.

 

Rato después cubría su rostro con la pintura de siempre. Su cara volvía a sonreír gracias al maquillaje. Su traje holgado de colores. Su peluca verde. Una lagrima reprimida, igual que su hambre. El repaso necesario de los “chistecitos” ya trillados. Pero útiles. Y comenzó la jornada. Pedir en buses para juntar siquiera lo del hospedaje.

 

Hacia la una de la tarde se acerco al puesto de ropa de doña Elvira, ahí en la zona peatonal. La señora lo conocía desde hacía unos 4 años y ya confiaba en él, y muchas veces lo dejaba en el puesto junto a una empleada. Le gustaba porque las ventas crecían cuando él se quedaba.

Esta vez estaba con su sobrino Wilfredo, el chico quinceañero sobrino de Elvira y que gracias  esta lograba estudiar en el INFRAMEN y a la vez estudiar inglés en el Centro Cultural. Esa tarde Elvira los presentó, Wilfredo fue distante con el payasito. Rato después salió a hacer algunas compras propias de su hogar. Dejo encargado a Wilfredo y a Luis. El turno comenzó con algunas ventas hechas por Luis. Y rápidamente el pasaje se lleno de las frases clásicas del payasito:

-         Hola amor, jeans rebajados a 6 dólares.

-         Vaya amores las blusas de moda.

-         Hey brother, ¿Una camisa?… una blusa para su novia?

Wilfredo en cambio, se coloco sus auriculares y le dio volumen a su reproductor MP3. Olvidando por completo la función de atender clientes y solo cuidando de la gaveta del dinero.

 

Rato después apareció Elvira y la jornada siguió, entre risas, un café, unos panes dulces, y las frases locas para atraer clientes de Luis. Hacia las 6 de la tarde comenzó el cierre del puesto. Luis ayudaba a meter la mercadería.

Al momento de cuadrar las cuentas, Elvira detectó un faltante de casi 70 dólares. Wilfredo como era de esperarse se desmarco asumiendo desconocimiento total de la situación. El problema derivo en discusión sobrino-tía. Wilfredo echo la culpa a Luis…. En su furia Elvira, echo al pobre payasito del puesto, mas sin embargo evitando herirle. Pesando mas la amistad de 4 años que el incidente…

Luis se encamino hacia su lugar, ahí en el Hospedaje Corinto. Otra vez a buscar el descanso forzado (el suelo no invita a dormir nunca) solo que esta vez había un sabor amargo, el de haber sentido que desconfiaban de él. ¿Habría sido por su condición?

 

Al día siguiente comenzó el ritual de siempre, solo que sazonado con los recuerdos agrios del día anterior. ¿Qué es lo que realmente le dolía? La mentira? El que pensaran mal de el? O qué?

Ese día en la tarde la paso en la plaza Morazán. Tratando de entretener a algún niño que se cruzaba con su madre.

De repente alguien le toco su espalda. Volvió y se encontró con esos ojos café. Profundos. Escudriñadores. Y con esa mirada que transmitían vida.

La hija de Elvira, Lady. La niña de 9 años. Vivaracha y con un toque angelical.

-          Madre dice que vayas al puesto –

-          Y eso? – Preguntó dubitativo Luis.

-          Nada.  Dice que vayas solamente.

Luis regreso sus pasos hacia la peatonal. NO sabía que decir. Quizá le llamaba solo para decirle que el tenia el dinero perdido y que de algún modo le iba a pagar. ¿Pagar? ¿Cómo?

-          Hola Luis…. Primero que nada quiero pedirte que me disculpes por echarte ayer. Aunque no lo creí, me sentí como defraudada… más tarde el mismo Wilfredo confeso y me devolvió el dinero…. No sé qué decirte…. Ah! De ahora en adelante serás mi empleado y encargado en el puesto de frutas y verduras que tengo en el Sagrado Corazón…. ¿Aceptas?

La vida daba un vuelco…. Todo gracias a su forma de ser, su colaboración con las personas, y su honradez…

criado por hjalmar hernandez    11:37 am — Categoría: Sin categoría — Tags: ,

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